28 de agosto de 2007
"Mujeres, bibliotecas y tecnología: una perspectiva de género".
25 de agosto de 2007
Informe Semanal dedica un documental a la Red de Mujeres de Negro
18 de agosto de 2007
“Las ciudades están planificadas desde las necesidades de los hombres”
- Se puede hablar de una relación entre género y espacios urbanos?
Sí, soy de las que considero, y trabajo en ello, que cualquier realidad humana siempre se puede analizar desde una perspectiva de género. En este caso, las diferencias en la utilización de los espacios urbanos vienen dadas por las diferentes funciones desarrolladas por las mujeres y su evolución a lo largo de la historia.
- ¿Se pueden hablar de ciudades con género? ¿Ciudades masculinas, femeninas o neutras?
Por otro lado, no hablaría de ciudades femeninas sino de ciudades que se adaptan mejor a las funciones atribuidas a las mujeres. La tendencia sería ir eliminando los obstáculos y que hombres y mujeres utilicen el espacio. Hay barreras en las ciudades que las mujeres sufrimos más, aunque no sólo nosotras, desde el momento que tienes que desplazarte con un cochecito de niño o con un carrito de la compra, no hay forma de pasar entre los coches, las aceras y los pasos de cebra están invadidos. Antes no se podía subir a un autobús con el cochecito, aunque desde este año sí se permite. Precisamente esa campaña ha sido lanzada por uno de los grupos que más años lleva trabajando en los espacios urbanos desde la perspectiva de género, el colectivo de mujeres urbanistas de Madrid, que lleva trabajando en estos temas desde hace doce años, haciendo campañas para que haya más jardines, mejor accesibilidad, pequeños espacios de expansión para niños y ancianos.
- ¿Qué tendría que tener una ciudad que se proyectara desde una perspectiva de género?
En las ciudades occidentales también lo experimentamos, en determinadas horas tenemos que desarrollar estrategias como las de no llegar a casa solas, coger un taxi, que nos acompañe alguien hasta nuestra puerta… Me parece una línea muy interesante, esa inseguridad priva a las mujeres de utilizar plenamente la ciudad.
- ¿Hay una incipiente corriente sobre la proyección de un nuevo urbanismo?
Las principales innovaciones en estos temas sobre propuestas de ciudades más habitables desde las necesidades de las mujeres están países como Austria, Países Bajos, Canadá y América Latina. En este último caso destaco el trabajo conjunto de mujeres profesionales del urbanismo con movimientos de mujeres de base y feministas. Lo importante es el compartir experiencias, lo que funcione ponerlo en común, difundirlo y ponerlo en funcionamiento en otros contextos.
- ¿Influyen los gobiernos locales en el diseño de un espacio urbano más amable?
Paradójicamente hay más mujeres en los gobiernos centrales que en los locales, y más concejalas que alcaldesas. Se está intentando avanzar por ahí para que el acceso a lo local sea más fácil para las mujeres y poder gestionar el entorno cotidiano en cuanto a nuevas normas de convivencia, usos del tiempo y propuestas de espacios más humanizados.
- Es Directora de la Oficina para la Igualdad de Género de la Universidad Complutense ¿qué objetivos tienen y cuáles son los proyectos de la Oficina?
Llevamos a cabo acciones en muchos ámbitos, somos un servicio que atendemos situaciones conflictivas como acciones más o menos agudas de acoso sexual en el ámbito del trabajo tanto fuera como dentro de las aulas. Hay que vigilar que no haya discriminación negativa para las mujeres, buscar horarios flexibles, facilitar el cuidado de personas dependientes, promover investigaciones y estudios.
Mi primera tarea al llegar de vacaciones será desarrollar un plan de igualdad para la propia universidad que incluirá a personal, estudiantes, colectivo de profesores, administración y servicios. De lo que se trata es de cumplir la ley de igualdad efectiva de hombres y mujeres. No es cuestión de si parece bien o no parece bien a la universidad, sino de cumplir lo que diga la ley.
11 de agosto de 2007
Ellas (de nuevo) son protagonistas








10 de agosto de 2007
El Gobierno regional subvencionará los gastos de guardería con 720 euros anuales

2 de agosto de 2007
El Defensor del Pueblo insta a Sanidad a garantizar la práctica de abortos
1 de agosto de 2007
Ciudades seguras para las mujeres y toda la sociedad. Un programa de cambio en marcha.
Para hablarnos del Programa de UNIFEM "Ciudades Seguras: Violencia contra las Mujeres y Políticas Seguras", que se realiza en las ciudades de Santiago de Chile, Recife (Brasil) y Rosario en Argentina, hemos entrevistado a con Maite Rodigou y María Nazer, integrantes de CISCSA y
Coordinadoras del Programa en la ciudad de Rosario.
AWID: ¿De qué se trata del Programa de Ciudades Seguras?
Maite Rodigou: El Programa "Ciudades Seguras: Violencia contra las Mujeres y Políticas Seguras" es un programa que desarrolla UNIFEM -la Agencia para el Desarrollo de la Mujer de Naciones Unidas- para promover ciudades sin violencia para las mujeres tanto en el espacio privado como público, en América Latina, y que es apoyado por AECI – Agencia Española de Cooperación Internacional. UNIFEM convocó a participar a dos redes feministas latinoamericanas a participar, como son la Red Mujer y Hábitat –de la que nosotras somos parte y coordinación- y la Red de Educación Popular entre Mujeres, a fin de articular saberes y experiencias ya desarrollados en este tema y potenciar acciones y logros.
¿Por qué pensar el Programa instalado en ciudades? Porque debido las cercanías del gobierno local a las demandas y participación de la ciudadanía, hay una mayor posibilidad de generar políticas públicas locales de forma más participativa y con posibilidad de incidencia por parte de las organizaciones de mujeres,. En este sentido, este programa se asienta en tres ciudades inicialmente: Santiago de Chile, Bogotá (Colombia) y Rosario (Argentina) y recientemente, se ha incorporado la ciudad de Recife -de Brasil-.
El derecho de las mujeres a una ciudad sin violencia, en general, no es contemplado en las políticas de seguridad ciudadana, y por otra parte, los programas de violencia hacia la mujer, se han focalizado en la violencia familiar, lo cual implica un vacío importante de las políticas públicas
respecto de este derecho. Asimismo, todavía no hay una conciencia en la ciudadanía respecto de los derechos de las mujeres, de su estatuto como seres humanos plenos, y esto implica actitudes de retracción o de indiferencia frente a los atropellos que viven las mujeres en la ciudad.
En este sentido, el Programa desarrolla cuatro líneas de trabajo.
- Una, que apunta a construir conocimiento, en esta intersección entre
violencia urbana y violencia hacia las mujeres - Otra, que señala la necesidad de capacitar y sensibilizar a funcionarios
públicos y la ciudadanía en general - Una tercera, que implica experiencias concretas de intervención en
ciudades, que permita desarrollar formas y modelos de trabajo a ser
replicados - Y la última, busca incorporar este tema en redes feministas y de
gobiernos, a fin de lograr sinergias de esfuerzos e incorporación del
derecho de las mujeres a vivir una ciudad sin violencias, dentro de sus
agendas y políticas.
AWID: ¿Cuál es el objetivo del mismo y cómo se está implementando en la ciudad argentina?
Maite Rodigou: Las estrategias que se desarrollan desde el programa apuntan a lograr una mayor apropiación del espacio público por parte de las mujeres, de una conciencia de la ciudadanía sobre los derechos de las mujeres y a lograr una mejor convivencia ciudadana, a partir de acciones de protagonismo de las mujeres y del compromiso de funcionarias/os públicas/os, que logren impactar en las políticas públicas locales.
Nuestro programa en la ciudad de Rosario tiene dos ejes de intervención:
- La construcción y desarrollo de políticas públicas sostenibles para
prevenir la violencia de género y promover espacios públicos seguros en la
ciudad - La construcción e implementación de un modelo de intervención
socio-territorial sistematizado y evaluado en un Distrito de la ciudad de
Rosario, en una zona con predominio de habitantes en planes de vivienda
social. Esta zona fue elegida por su alto grado de participación
comunitaria y de organizaciones de mujeres.
AWID: A través de las capacitaciones y trabajo en "el campo", ¿qué actores sociales se ven involucrados y de qué manera participan?
María Nazer: En el Programa, nuestra principal asociada es el Área de la Mujer de la Municipalidad de Rosario, por su compromiso y trayectoria con el tema de la violencia hacia las mujeres, y en especial, a través del II Plan de Igualdad de Oportunidades y Trato entre Varones y Mujeres, buscamos sensibilizar y capacitar a las/os funcionarias / os de las áreas que están involucrados en el diseño y mantenimiento urbano, a fin de incorporar acciones con perspectiva de género.
Con la Guardia Urbana Municipal, como actor estratégico en el desarrollo de herramientas de promoción, prevención y atención de la violencia hacia las mujeres en la ciudad, estamos realizando capacitaciones a su personal en vistas a la construcción de un protocolo de actuación frente a conflictos de género en la vía pública.
En relación a la sociedad civil, estamos realizando reuniones con las organizaciones feministas de la ciudad de Rosario -INDESO, INSGENAR; Casa de la Mujer- a fin de articular acciones e incorporar la violencia urbana dentro de las demandas del movimiento.
Por otra parte, a nivel barrial, estamos trabajando en un Distrito de la ciudad, el Distrito Oeste, con distintos grupos comunitarios, especialmente las mujeres de la Vecinal 13 de Marzo, las animadoras socioculturales –que tienen entre 12 y 20 años-, la Red Lazos de Mujeres en Red por Nuestros Derechos Distrito Oeste, las y los talleristas culturales del Distrito Oeste.
Las acciones realizadas apuntan simultáneamente a la identificación de necesidades y demandas de las mujeres respecto de la seguridad urbana, la capacitación de las mujeres para el desarrollo del diagnóstico y de las propuestas, la sensibilización de la comunidad y de las distintas organizaciones barriales. Esto ha implicado trabajar en talleres y realizar las caminatas exploratorias. En este momento, se está organizando una Asamblea comunitaria, donde las mujeres que han venido participando, presentarán sus propuestas al resto de la comunidad.
AWID: ¿Cómo ha sido la experiencia de las caminata de recorrida barriales? ¿Qué respuestas han encontrado ustedes en el barrio?
María Nazer: Distintos grupos de mujeres, adultas y jóvenes, del Distrito Oeste emplearon esta herramienta generada en Canadá y luego aplicada en distintas ciudades del mundo, que buscan identificar los factores físico-territoriales y sociales asociados a la percepción de inseguridad que tenemos al transitar en determinados lugares, y a partir de ello, generar propuestas de intervención en relación a la prevención de la violencia.
Las mujeres identificaron los espacios que consideraban inseguros, a partir de sus experiencias cotidianas. Los mismos son parte de los recorridos que ellas deben hacer habitualmente para realizar sus actividades cotidianas.
Luego realizaron las caminatas, acompañadas de una cámara fotográfica y una guía escrita, para identificar los factores de inseguridad en estos lugares.
Hasta ahora se han realizado cinco caminatas de reconocimiento barrial en diferentes lugares del Distrito Oeste de la ciudad de Rosario, identificados como inseguros por las mujeres. Durante las caminatas, las mujeres fueron identificando diferentes factores de inseguridad relacionados a:
La iluminación
En los cuatro lugares en que se realizaron las caminatas la iluminación es definida por las mujeres como "mala" o "muy mala". Esto se debe a la ausencia de tendido de luz y luminarias en la mayoría de las calles recorridas, baldíos, veredas, senderos, pasajes y en plazas.
Señalización
Las mujeres señalaron en general, una ausencia importante de carteles o señalización en estos lugares, especialmente respecto a paradas de ómnibus, nombre de calles y numeraciones, señales de tránsito, señalización de organizaciones comunitarias e instituciones. Sólo aparecen nombres de calles sin numeración.
Lugares- escondite
En las caminatas, se identificaron muchos lugares donde alguien se puede esconder sin ser visto como muros, contenedores de basura, callejones, pasajes, montículos de tierra, malezas en baldíos, autos abandonados, obras en construcción, puertas o entradas retiradas, escombros en baldíos.
Diseño General y Accesibilidad
En cada recorrido las mujeres fueron identificando lugares de difícil acceso por tratarse de calles y pasajes no pavimentados y/ o rotos, inexistencia de veredas y presencia de calles ciegas o cerradas (sin apertura a otra calle). "...estos lugares durante el día no se ve casi nadie, pero de noche salen. La mayoría son hombres" Las mujeres señalan que el tránsito de personas es mayor durante el día, mientras que por la noche y especialmente después de las 23:00 hs., hay
menor cantidad de gente.
Higiene
Identificamos diferentes factores de contaminación y riesgo ambiental como la inexistencia de cestos y container de basura, escaso mantenimiento del lugar, presencia de yuyos, escombros, montículos de tierra en decampados. Es importante señalar que en los lugares con presencia de organizaciones comunitarias, de negocios o calles pavimentadas, la cantidad de basura disminuye.
Dinámica Social
Las mujeres señalaron algunos aspectos de esta dinámica que las hace sentir inseguras: varones en las esquinas, bebiendo alcohol y/o consumiendo drogas, varones que jueguen a la pelota, transitar sola –especialmente a la noche- , no ver gente en las calles. Algunas de las jóvenes han tenido la experiencia de que las intentaron raptar en un auto y señalaron el temor a la trata de
personas.
Por el contrario, la presencia de personas en las calles, caminar acompañada, actividades comunitarias, el conocimiento entre los vecinos, la existencia de organizaciones sociales/ comunitarias, la presencia de instituciones (escuelas), las hacen sentir más seguras. Sin embargo, muchas de las mujeres señalaron que la gente no interviene en una situación de peligro.
Las propuestas que surgieron y se están trabajando, atienden tanto a factores físico – territoriales, como sociales –organizativos, que podrían desarrollarse en propuestas cogestionadas entre estado Municipal y organizaciones comunitarias, para promover barrios más seguros, a partir de una mejor calidad de vida y convivencia comunitaria, y respetuosos de los derechos de las mujeres.
Entre las mismas, están:
- Reponer o instalar luminarias.
- Señalización (numeración y nombre de calles) en las esquinas, para las calles y los pasajes, así como las paradas de colectivos y sus respectivos horarios
- Una mejor distribución de líneas de transporte que atraviesen todos los barrios, así como más frecuencia de sus horarios.
- Apertura de calles.
- Cortar pasto y yuyos en descampados. Correr vehículos abandonados
- Agregar cestos y conteiner de basura
- Promocionar la separación de basura reciclable
- Pintar los frentes de las viviendas, para permitir una mayor identificación de barrios, que facilite la entrada de taxis o servicios de emergencia, y simultáneamente, apuntalar el sentimiento de identidad barrial.
- Transformar espacios vacíos en plazas y reacondicionar el equipamiento de las plazas existentes.
- Ampliar la zona de acción de las y los animadores sociales para que realicen actividades recreativas con los niños y jóvenes de la zona en los espacios públicos
- Realizar actividades culturales y organizativas con las vecinas y vecinos que favorezcan el encuentro en los espacios públicos, y especialmente entre las mujeres.
AWID: Sabemos que para prevenir la violencia y poder desterrarla tiene que darse un verdadero cambio de consciencia social, ¿de qué manera creen ustedes que este tipo de programas puede ayudar a ello, y qué otras vías de trabajo les parece que pueden acelerar el proceso?
María Nazer: Creemos que toda estrategia que busca transformaciones sociales en alguna problemática, debe apoyarse y hacer pie en la participación y el protagonismo de las personas afectadas, de las organizaciones que trabajan por los derechos de las mismas. Esto implica trabajar en el empoderamiento, en este caso, de los grupos de mujeres para que puedan presentar sus demandas y propuestas tanto al gobierno como a la sociedad.
Para las mujeres con las que trabajamos en el barrio, fue muy importante que el mural que construyeron en una plaza apropiada por grupos de varones con consumo de alcohol, con el lema: "Más mujeres en la calle. Ciudades para todas y todos sin miedo y sin violencia", no ha sido tocado en estos tres meses, lo cual ellas lo significan como una muestra de respeto a todo el trabajo de rehabilitación que hicieron de la plaza y a la propia consigna.
Reconocer la violencia que se ejerce contra las mujeres viene siendo un trabajo arduo, de muchos años, que desarrolla el movimiento feminista. Sin embargo, de a poco, encontramos algunos signos de reconocimiento de ella. La dificultad consiste en que la violencia hacia las mujeres solamente es identificada en los casos extremos de violencia física (asesinatos) o sexual (violación).
La violencia urbana cotidiana es invisibilizada permanentemente y requiere de un trabajo constante de colocar la inaceptabilidad de la misma (no reírse ante los chistes, no aceptar imágenes discriminadoras, etc.), en todas nuestras acciones.
El trabajo con los medios de comunicación es absolutamente necesario, a fin de promocionar imágenes y un lenguaje acerca de las necesidades y acciones de las mujeres, que nos las vuelvan a victimizar o culpabilizar.
Las acciones de apropiación y democratización del espacio público –es decir, apropiaciones que no signifiquen exclusión y posibiliten la convivencia- permiten demostrar "in vivo" la posibilidad de construir una ciudad más respetuosa de los derechos de las mujeres.
Las intervenciones urbanas, de apropiación del espacio, con mensajes claros a las comunidades, son de especial impacto y visibilidad, como lo demuestra el mural construido en el Distrito Oeste. De hecho, las mujeres han señalado la intención de seguir con este tipo de acciones.
Por último, señalar la necesaria articulación de las distintas entidades gubernamentales, y el compromiso de todas –dentro de sus acciones- por una ciudad sin violencia hacia las mujeres.
Por Gabriela De Cicco
Para más información: http://www.redmujer.org.ar/ciudades.html
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