28 de septiembre de 2007

MUJERES DE NEGRO CONTRA LA GUERRA DE MADRID
Fecha: 30 DE SEPTIEMBRE, último domingo de mes
Lugar: Plaza Mayor (junto al caballo),
Hora: a las 12 horas
Mujeres de Negro Invita a una concentración de negro y en silencio. En apoyo de las Organizaciones Sociales Independientes No violentas que en IRAQ promueven iniciativas de paz

Estamos convencidas que en Iraq la Paz sólo puede surgir desde el interior de la sociedad iraquí.
Para ello DEMANDAMOS:
  1. Al Gobierno y a la Sociedad Civil española, apoyo para la reconstrucción de la Sociedad Civil iraquí y sus iniciativas de Paz
  2. A los medios de comunicación una mayor atención al trabajo valiente de las organizaciones sociales que promueven una sociedad iraquí no violenta.

Expulsemos la guerra de la historia y de nuestras vidas.
Madrid a 30 de septiembre del 2007
C/ San Cosme y San Damián, Nº 24, 2º
228012 - Madrid

27 de septiembre de 2007

Cine: Madres, esfuerzo para impedir que se pierda la memoria

San Sebastián, 24 de septiembre. “Hay ocasiones en que es difícil contarle a las personas su propia historia; en general son preferibles los héroes de ficción a los de la realidad”. De ahí parte el documentalista argentino Eduardo Walger, quien presenta en Especiales Zabaltegi su documental Madres, en el que retrata la lucha de 17 mujeres, todas ellas con hijos desaparecidos durante la dictadura argentina, e integrantes del colectivo Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

Tres años de trabajo y 45 horas de entrevistas sirven para impedir que se pierda la memoria: “decía Agumedo que después de un genocidio tienen que pasar 30 años para que las personas puedan reaccionar. En Argentina hubo terrorismo de Estado, eso significa la paralización del alma popular. La gente tenía miedo y todavía da miedo, por ejemplo, la desaparición de Julio López (testigo de cargo en los juicios contra torturadores de la dictadura argentina, quien desapareció el 18 de septiembre de 2006), además de una venganza personal de Miguel Etchecolatz (ex jefe policial), que revive el miedo. Julio (de 77 años) desapareció por decir la verdad”.

En el contexto de ese temor subyacente, el documental tiene otra responsabilidad, además de conservar el recuerdo de estas mujeres, “no generar más miedo en el espectador”, pero sí moverlo a la reflexión, a que se cuestione sobre lo que pasó, señala el director y guionista.

Se trata de una película dura, pero tiene humor también. “Hay momentos en que te ríes porque las madres son muy divertidas. La militancia en general es divertida, es algo que está vivo. Te cuentan anécdotas que no puedes creer y haces catarsis porque hacen a un lado toda la angustia. Y es una forma de darle una válvula de escape al espectador para que salga de la angustia y pueda pensar”.

Sobre todo si el documental, que se estrenó en el pasado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, se proyecta “en el momento de la memoria, en el momento de refelxionar, de volver a pensar las cosas, porque ya pasaron 30 años. Las circunstancias son distintas, es impensable un golpe militar, pero tenemos una policía muy fuerte y los códigos están dados de otra manera”.

No creo en la objetividad
Tratamos, añade, “de no mostrar la historia de las madres como si fuera del pasado. No es sobre lo que sucedió, sino sobre lo que sigue pasando”, por eso la película coincide con la visita de George W. Bush a Argentina y se señala la responsabilidad de Estados Unidos en el golpe militar y el Plan Cóndor.

“Hablan de sus hijos, de la desaparición, de la búsqueda, de los resultados de esa búsqueda, de lo que ellas han hecho en todo este tiempo. Las madres de Plaza de Mayo no existirían si no hubiera desaparecidos.”

Amigo de las 17 mujeres que retrata en el filme, Walger se aparta intencionalmente de la objetividad: “no creo en ser objetivo porque siempre en la vida hay un punto de vista, un lugar desde donde miras, y más si esa mirada se hace a través de una cámara. No creo en la objetividad del documentalista, pero sí creo que se trata de ser ecuánime”.

Lo mejor de todo es que gracias a este documental, y a otros que rescatan lo ocurrido entre 1976 y 1983, los jóvenes están entrando en el debate y la reflexión. “Se acercan y preguntan porqué; aunque ellos no lo vivieron, sí viven las consecuencias. Escuchan hablar de un país que tenía riqueza natural, petróleo, gas, alimentos y dicen: ‘Lo que me dejaron ahora, ¿qué es?’”

De interés educativo
En ese sentido, desde que se estrenó el documental fue declarado “de interés educativo” en la capital argentina y posiblemente ocurra lo mismo en otras partes del país. Eso significa, explica, que los chicos van a empezar a verla. “Queremos que se difunda como un elemento de lucha por los derechos humanos”.

Eduardo Walger continuará con esa línea de rescate. Ya trabaja, junto con su equipo, en un documental sobre la Operación Cóndor, en el que también colaborará la periodista Stella Calloni, corresponsal de La Jornada en Argentina.

¿Y qué pasará con el material que no se incluyó en Madres? En el futuro se editará un documental de seis horas, porque aún falta contar la infancia y juventud estas mujeres que siguen luchando.


“Madres es una película de amor, es parte de la búsqueda de justicia en todos los sentidos.”

Cine: Siete mesas de billar francés de Gracia Querejeta

La fuerza de las mujeres

Las actrices brillan en 'Siete mesas de billar francés', de Gracia Querejeta, filme español a concurso

"Dos mujeres bien distintas están condenadas a entenderse ante la ruina emocional y económica que amenaza sus vidas". Así resume Gracia Querejeta Siete mesas de billar francés, su quinto largometraje. Distintas, pero con varios puntos en común: ninguna de las dos (Blanca Portillo y Maribel Verdú) ha tenido suerte en sus relaciones sentimentales; las dos comparten un horizonte vital oscuro, con muy pocas salidas, y las dos tienen, con mayor o menor intensidad, la convicción de que el destino depende en gran medida de ellas mismas. El camino hacia los primeros resquicios de luz comienza con la recuperación de un local con siete mesas de billar francés (el juego de tres bolas propio de concursos o campeonatos) y, con ello, el convocar de nuevo a los amigos del equipo del difunto padre. A partir de ese momento, la película adquiere un tono más coral aunque la columna vertebral de la misma sigan siendo las dos protagonistas.

Un guión bien construido, unos diálogos brillantes por su coherencia, funcionalidad y ensamblaje con el entorno social en el que se desenvuelven los personajes interpretados por Jesús Castejón, Enrique Villén, Raúl Arévalo, Ramón Barea, Lorena Vindel, Amparo Baró y el niño Víctor Valdivia componen el estupendo tejido humano en el que destaca de manera extraordinaria una Maribel Verdú que debería figurar desde ahora mismo como una de las candidatas más legítimas a la Concha de Plata a la interpretación femenina. La última etapa de la actriz está siendo inolvidable: plena de recursos interpretativos, de sabiduría y dominio del oficio, encaja como un guante de seda en esta historia de barrio obrero en la periferia de Madrid. Gracia Querejeta, peldaño a peldaño, demuestra con Siete mesas... un quehacer cinematográfico cada vez más consistente (...)

25 de septiembre de 2007

PROYECTO DE VIDA DE LAS MUJERES:VIVIR LA VEJEZ

Convoca: Las mujeres de la Asociación de Mujeres por un Envejecimiento Saludable -AMES-
Fechas: 18, 19 y 20 de octubre de 2007
Lugar de celebración:UNED. Salón de Actos del Edificio de Humanidades c/ Senda del Rey s/n Madrid. España
Tfnos 619212671 / 619222501 / 699336901

24 de septiembre de 2007

IDEAS PARA QUÉ OS QUIERO: Actividades para el 25 de noviembre.


Estamos pensando actividades para el Día Internacional Contra la Violencia de Género


Todas las ideas y sugerencias serán bienvenidas.


Las podeis dejar en los comentarios del blog, o enviarlas por email a:









Feminismo de la igualdad vs Feminismo de la diferencia

Artículo para la proxima reunión:
Feminismo de la igualdad vs- Feminismo de la diferencia, por Susana B. Gamba

INTRODUCCIÓN
Con años de retraso comenzamos a escuchar en nuestro país -aunque todavía en círculos reducidos- referencias a las dos tendencias denominadas del "feminismo de la igualdad" y "feminismo de la diferencia". La primera tiene importantes antecedentes históricos, y puede decirse que, con nuevos contenidos, es una profundización de las corrientes "ilustradas" y del sufragio del siglo pasado, que recibieron luego los aportes del pensamiento socialista. A fines de los años 60, al irrumpir el feminismo como movimiento social, se plantea como una continuación de aquellas luchas dirigidas a lograr una igualdad con el varón.

A principios de la década de los años 70 comienza a perfilarse dentro del feminismo una nueva tendencia, que hace de la reivindicación de la diferencia el núcleo central de sus propuestas. Si las mujeres siempre fuimos consideradas distintas a los hombres y exigíamos ser tratadas como iguales. ¿Que era esto de que queríamos ser diferentes, no sólo afirmando que lo éramos sino que queríamos serlo? Residiendo en España y participando de un grupo de mujeres latinoamericanas que a su vez estaba vinculado al movimiento feminista español, tuvo oportunidad de observar y vivir la irrupción del feminismo de la diferencia en ese país. De allí proviene mi especial interés por el tema, frente a un debate iniciado en aquellos años que abarcó a todo el movimiento feminista. Como integrante de aquel grupo de exiliadas comencé a estudiar y seguir la polémica, aunque pretendíamos tomar distancia y permanecer "neutrales. Con el tiempo nos dimos cuenta de que la mayoría del grupo nos habíamos inclinado por la "diferencia" sin saberlo con exactitud. Es que el eslogan "ser mujer es hermoso" ejerció una atracción tan fuerte entre nosotras que convulsionó nuestras vidas. La revalorización de lo "femenino", fenómeno contracultural, la creatividad y la imaginación desplegadas en la búsqueda de una "identidad femenina", fueron factores subyugantes que coincidieran con la experiencia del exilio y el desencanto respecto a viejos proyectos, partidos y revoluciones.

También fue importante en aquel momento haber tenido como profesores en la Universidad a Marta Moia (1), quién contribuyó a suscitar nuestro interés por todas esas ideas. La discusión en torno al feminismo tenía importante difusión en la prensa y en los medios de comunicación en general, de tal modo que nadie podía permanecer ajeno a la cuestión.

Con el tiempo comenzaron a verse los límites o peligros del feminismo de la diferencia, y hubo respuestas inquietantes como la que planteó Paloma Villegas en un comentado artículo sobre el "feminismo devastador" (2). En el proceso de discusión y elaboración teórica, posteriormente se fueron limando las aristas más ríspidas de ambas tendencias, y pudo decirse que en general fue "diferenciándose la igualdad e igualándose la diferencia". El debate en modo alguno está cerrado, pero salvo posturas extremas, como dice Celia Amorós, quienes propaguen la igualdad reconocen aportes de la diferencia, y viceversa. En América Latina, aunque el debate no trascendió ni tuvo la misma magnitud que en los Estados Unidos y ciertos países de Europa (principalmente Francia, España e Italia), pueden leerse o interpretarse influencias e inclinaciones en diversos grupos que estuvieron presente en -al menos-los dos últimos encuentros feministas latinoamericanos, en Bertioga y Texco (3).

Creo que estos temas son de gran importancia para el movimiento de mujeres, y que le explicación de los mismos y su discusión constituyen elementos fundamentales para definir el rumbo que puede tomar el feminismo latinoamericano, ya que une u otra alternativa expresen estrategias muy distintas. Aunque en Argentina el debate no se plantea abiertamente, excepto algunos pequeños grupos militantes como ATEM (4) que se definió claramente por la tendencia de la igualdad, pueden vislumbrarse actitudes en muchos grupos de mujeres que marcan distintas inclinaciones. En líneas muy generales, las mujeres de "doble militancia" o ligadas a partidos y sindicatos están por la igualdad, y ciertas corrientes radicalizadas, más ligadas a la "contracultura",se inclinan por la diferencia. No obstante, existen otros numerosos factores y variables que inciden en una elección de este tipo, y mientras no se habrá la polémica resulta aventurado formular apreciaciones definitivas.

En este trabajo trato de sintetizar una caracterización de ambas corrientes a nivel internacional, siguiendo la exposición de alguna de sus autoras representativas, y de señalar algunas influencias perceptibles que revistan interés para los movimientos de mujeres latinoamericanas.

2. DOS MANERAS DE CONCEBIR EL FEMINISMO

En un panorama internacional, puede decirse aproximativamente que el feminismo norteamericano parece inclinarse por la tendencia de la igualdad, mientras que los movimientos de Francia e Italia se pronunciarían más por la diferencia. En España, si bien el feminismo de la diferencia tuvo un auge notable a fines de los años 70, imponiéndose en las jornadas nacionales de Granada (5), en la actualidad el movimiento de mujeres parece estar mayoritariamente en pro de la igualdad. Las excepciones y matizaciones que requiere esta apreciación global son obvias, ya que en cualquiera de los países nombrados pueden señalarse exponentes destacadas de ambas tendencias. En Francia, al lado de teóricas de la diferencia como Luce Irigaray y Annie Leclerc, existen estudios tan importantes como los de Cristhine Delphi, quien planteó un duro debate contra las costuras "esencialistas" que encierra el feminismo de la diferencia. En Italia, Carla Lonzi es una de las principales expositoras de la corriente de la diferencia. En España, Victoria Sendón de León es una fervorosa defensora de la misma corriente, mientras que se pronuncian por la de la igualdad Celia Amorós y Empar Pineda; esta última fue quien inició una crítica pública del feminismo de la diferencia a través de diversos artículos y ponencias (6).
En base a los aspectos que han señalado estas autoras citadas, podríamos trazar un primer esquema ilustrativo sobre las oposiciones o contraindicaciones entre ambas tendencias. Aunque este cuadro simplifica excesivamente los términos de la discusión, y aunque estas definiciones o encasillamientos constituyen un criterio reiteradamente rechazado, en particular por el feminismo de la diferencia, puede resultar útil para una introducción aproximativa a los ejes de debate.

Con tales salvedades, la oposición sería la siguiente:

FEMINISMO DE LA DIFERENCIA vs. FEMINISMO DE LA IGUALDAD

Irracionalidad vs . racionalidad cuerpo vs. mente naturaleza vs. cultura experiencia vs. razón antipoder vs. poder subjetividad vs. objetividad mundo previo vs. mundo público Planteado el debate acerca de si las mujeres deben luchar por la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres, o por el contrario, reivindicar su diferencia como mujeres, conviene aclarar qué se entiende por éstos términos. Las autoras enroladas en cada corriente suelen definir o explicar sus presupuestos, más claramente en unas que en otras. Sin embargo, cabe observar que dentro de la corriente de la diferencia existe una gran heterogeneidad de posturas, y algunos sectores se pronuncian por principio en contra de tales "definiciones" como parte de su ataque frontal a la cultura patriarcal, considerando que ésta impregna las formas usuales del lenguaje y la "racionalidad".
3 : LO QUE SE ENTIENDE POR IGUALDAD
¿De que igualdad hablamos' ¿Que se entiende por igual? Los defensores del criterio de la igualdad aclaran que ello no implica de ninguna manera la identificación con el opresor (en este caso, los hombres). La reivindicación es un hecho histórico, que fue influido por la evolución constante de las relaciones sociales, y enriqueciendo en su contenido a lo largo del tiempo. Tiene sus raíces en las premisas de la ilustración, fundamentalmente en el concepto de universalidad en el sentido planteado por Celia Amorós (1986) de que todos los seres humanos son sujetos y de que existe la intersubjetividad. Que todas las personas poseen una naturaleza común y que, en ese sentido son iguales, no es una idea nueva. En la antigüedad podía afirmarse la igualdad sólo entre los miembros de derecho de esa sociedad; las mujeres, los esclavos y los extranjeros quedaban excluidos. En las sociedades gregorromanas el concepto jugó un papel destacado, ya que la estructura jurídica de las mismas implicaba la desigualdad de derechos políticos y el mantenimiento de los privilegios de ciudadanos y hombres libres. Con la caída del Imperio Romano, la implantación del feudalismo y del derecho germánico constituyó una estructura social basada en otro sistema complejo de desigualdades y privilegios. En una estructura piramidal, los plenos derechos del rey o del señor feudal se contraponían con una escala de derechos de jerarquía decreciente hasta la base de los campesinos y siervos. Las luchas seculares por la igualdad llegan hasta la modernidad, y aparece entonces la formulación de los "Derechos del Hombre" (nunca mejor dicho, del hombre y no de la mujer).
Como lo señala Rosana Rossanda (1982), al plantearse los derechos fundamentales del hombre centrados en la noción de igualdad, la gran "asignatura pendiente" sigue siendo la igualdad de las mujeres. Ninguna de las constituciones y declaraciones de derechos de la época de las revoluciones burguesas reconocía la igualdad civil y política de la mujer, si bien es cierto que en el siglo XVIII y en el XIX se alzaron algunas voces masculinas entre los teóricos del liberalismo reclamando los derechos civiles para la mujer.
Tuvieron que transcurrir muchos años para que el derecho al voto, el más elemental de los derechos democráticos, fuese reconocido dentro de las constituciones políticas.
En el debate que se estableció ya desde los años de la Ilustración y el empuje del Liberalismo, los defensores de los derechos de la mujer basaron su argumentación en la demostración racional de la igualdad de capacidades intelectuales entre hombres y mujeres , al margen de sus diferencias biológicas. Se atacan las ideas sobre la presunta inferioridad del talento de la mujer y se sostiene el carácter cultural de su situación secundaria. Aparecen los primeros movimientos de mujeres para pedir la equiparación entre la ley y el derecho al sufragio. No se encuentra, sin embargo, y no cabe esperarlo de lo representantes del liberalismo y el racionalismo burgués, un análisis profundo del papel social de la mujer, de posición en la familia y de opresión como tal.
El movimiento feminista del siglo XIX , que bebe sus fuentes en la filosofía de la Ilustración, se ve limitado por lo tanto a las reivindicaciones propias del liberalismo burgués y se centra sobre todo en las reivindicaciones de la igualdad de derechos civiles y políticos (sufragio, reforma del código Civil). Se concibe la emancipación de la mujer como la desaparición de la desigualdad ante la ley .
Con la irrupción de las ideas socialistas, comienza a abrirse un nuevo concepto de igualdad, el de la igualdad proletaria. Frente al cuerpo ideológico característico del pensamiento burgués, el movimiento obrero revolucionario fue creando el suyo, dirigido a un proyecto de cambio radical de la sociedad. Paralelamente a este enriquecimiento del concepto de igualdad en sentido social, surgen los primeros intentos teóricos de superar el enfoque feminista liberal de igualdad, indagando más a fondo en las raíces de la opresión hasta llegar a la familia.

El famoso estudio de Engels (1980) acerca de los orígenes de la familia constituye un importante avance en esa dirección, aunque posteriormente desde el feminismo se habrán de cuestionar sus limitaciones. Ya el socialismo "utópico" había efectuado las primeras denuncias sobre esa Institución, esbozando intentos teóricos para superarla con el modelo de una comunidad social distinta; no obstante, autores como Owen no realizaron un análisis del papel de la mujer y su opresión específica en la familia.
Alejandra Kollontai retomó y amplió posteriormente los argumentos de Engels contra la Institución familiar, reivindicando una transformación fundamental de las relaciones entre los sexos, y planteando una posición clave que habría de convertirse en patrimonio común del movimiento feminista: la lucha de las mujeres exige su autoafirmación como tales, su autonomía política e ideológica. Pero voces como la de ella fueron minoritarias o aisladas dentro del pensamiento socialista, y las graves inconsecuencias de los partidos de izquierda en este terreno llevaron a que la lucha por la plena liberación de la mujer no se integrara con el proyecto de emancipación socialista.
Autoras enroladas en esta línea de pensamiento (7) coinciden en señalar que ello no se debió sólo a desatención o descuido, sino que fue producto de la composición del movimiento revolucionario, del hecho de que en sus propias filas la mayoría de los hombres se aferraran a los hábitos dominantes.
El resurgimiento del feminismo como movimiento social en el siglo XX, específicamente en la década de los "60", fue produciendo una nueva concepción de la igualdad que no se limita a lo jurídico, y que pone en primer plano la abolición de los privilegios, de sexo. Al nuevo feminismo le corresponde demostrar que la naturaleza no encadena a los seres humanos fijándoles un destino, que el objetivo "natural" de la mujer no es el de ser esposa y madre al servicio del varón. Simone de Beauvoir (1977) inicia esta época con una famosa frase que resume el pensamiento y su aporte a las ideas feministas:"No se nace mujer, llega una a serlo".Con ello sintetiza que no existe ningún destino biológico que marque lo que es " ser mujer.
Con el feminismo moderno se van abriendo paso las claves que permitirán comprender cómo se llega a "ser mujer", constatando la profundidad de las raíces de la opresión. Se opera una verdadera revolución de las ideas en diversos campos, y uno de los más notables en tal sentido es el de la sexualidad. En contraposición al puritanismo de las sufragistas, se reivindica el derecho al placer sexual por parte de las mujeres, denunciando que la sexualidad femenina ha sido históricamente negada por la supremacía masculina, se pone en entre dicho todo lo que limita, reprime y oprime la sexualidad femenina, así como la exigencia de la heterosexualidad; se denuncia el "mito del orgasmo vaginal"; se cuestiona, con todas sus consecuencias políticas, que la capacidad de reproducir la especie conlleve "natural y automáticamente" la obligación de crianza de los hijos y cuidado de la familia. Además se analiza el trabajo doméstico, su falta de remuneración y cómo juega este factor en la opresión de la mujer.
En este marco, el feminismo de la igualdad expresa que, ya no sea aceptado al hombre como prototipo del ser humano como universal." Luchamos, si, porque no se nos niegue ningún derecho, pero luchamos, sobre todo, para acabar con la dualidad masculino/femenino, por acabar con la división de papeles en función del sexo" (P. Uría. E. Pineda, M. Oliven, 1985). Empar Pineda define claramente lo que entiende por igualdad: "Cuando hablo de igualdad hablo de reivindicar la abolición de las diferencias artificiales en razón de sexo, los privilegios de un sexo sobre el otro, la desaparición de nuestra opresión de sexo".
4.LA IRRUPCION DE LA DIFERENCIA
Aunque señalamos que la corriente del feminismo de la diferencia comienza a expresarse en los años 70, la simiente del mismo se manifiesta ya en 1968 con el grupo Redstokings de Nueva York .Dentro de él, K. Amatniek, (1969) una de sus ideologías, comienza a resaltar los sentimientos y a negar "lo masculino" de manera global: Decimos que las mujeres siempre han estado próximas a sus sentimientos, que ésta es su fuerza en la historia y en el futuro". Las defensoras de la diferencia plantean la necesidad de construir "una femineidad nueva" revalorizando lo femenino. Se hace de esto el eje de la cuestión. Afirmar la diferencia y defenderla será la idea básica común en esta tendencia. Otros temas centrales son que la mujer se constituye como "sujeto revolucionario", sí como rechazo de todas las corrientes de pensamiento prevalecientes (socialismo, marxismo, liberalismo, cristianismo, freudismo, etc.) en tanto son parte de la cultura patriarcal.
Influenciada sin duda por el movimiento negro y su clásico eslogan "the black is beautiful", esta tendencia lanza el propio: "ser mujer es hermoso", que constituirá la consigna reivindicativa clave. Sin duda esta idea cumple una función importante en el despertar de la conciencia de las mujeres, ya que como señala Celia Amorós, ningún grupo oprimido puede partir de una imagen de autodesvalorización para luchar por liberarse. También Roberta Fossati,(1880) expresa que es normal, en los inicios de su autoconciencia, que la mujer necesita valorizarse y reivindique una "identidad femenina", unos intereses distintos, (aunque subraya que esto es justificable en esos inicios en que las mujeres pueden sentirse inseguras. Y luego de continuar en esa línea puede implicar actitudes conservadoras). Las que propugnan fervientemente la diferencia rechazan el discurso masculino y señalan "la trampa de lo universal";"los hombres han hecho nacer lo universal de lo particular. La universalidad ha sido desde siempre su truco favorito" (Annie Leclarc, 1982). Genoveva Rojo (1981) rescata las ideas de Leclarc y rechaza el feminismo de la igualdad diciendo que "no basta con afirmar que no queremos ser como los hombres de hoy, ni repetir lugares comunes sobre el deseo de futuras relaciones libres e igualitarias"; agrega que las mujeres son diferentes a los hombres, tanto natural como culturalmente y que avanzar hacia una igualdad antes de esbozar sobre que facetas de esa diferencia puede construirse una nueva femineidad, significaría un objetivo falso. Exhorta así a una revalorización de lo femenino y a la recuperación del orgullo de las mujeres y del amor por su cuerpo que le fuere arrebatado por el patriarcado: "ser mujer es hermoso, amémonos a nosotras mismas por entero".
La reivindicación del lenguaje de lo corporal constituye uno de los elementos presentes en todos los discursos de la diferencia. Algunas plantean la posibilidad histórica de introducir en el discurso colectivo de la liberación al tema de la desalienación del cuerpo. También desde esta perspectiva se rescata la afectividad, ligada indisolublemente a la sexualidad. Cuestionan también como en el modelo masculino de sexualidad se produce una verdadera escisión entre ésta y la afectividad.
Otro de los ejes planteados por esta corriente es la total autonomía y prescindencia de los partidos u otras organizaciones. Se denomina feministas "independientes", que no aceptan la "doble militancia" y que pueden tener origen en la ruptura con anteriores adhesiones particulares. Esta es una característica que ubica a la tendencia commo un fenómeno típico de la"posmodernidad".
En síntesis algunos contenidos principales que distinguen al feminismo de la diferencia estarían dados por los siguientes elementos:
lo irracional, lo sensible, es lo propio de la mujer
la maternidad se reivindica y revaloriza haciendo un nuevo culto de la mujer-madre
exaltación de las tareas domésticas como algo creativo que se hace con amor y con las propias manos
se rescata el lenguaje del cuerpo y la inmensa capacidad de placer de la mujer, destacando la supremacía del cuerpo sobre la mente
existen diversos valores o culturas de cada sexo, que se corresponden con un "espacio para la mujer" y un "espacio para el hombre"
se rechaza todo tipo de poder u organización jerárquica, lo cual se considera inherente a lo masculino; el mundo de lo femenino se define en términos de "antipoder" o "no poder".

Como ya advertimos, la diversidad o heterogeneidad de esta tendencia relativiza las generalizaciones sobre su ideología, y hay que considerar que no todas las autoras y grupos enroladas en la misma participan o comparten la totalidad de los puntos enunciados.
Como una posición extrema dentro del feminismo de la diferencia, que resulta ilustrativa de sus rasgos centrales, podemos concluir esta síntesis citando a Victoria Sendón de León (1981), quien efectúa una crítica furibunda al pensamiento racional. Refiriéndose a Marx y Freud, les acusa de haber ejercido una influencia nefasta sobre las mujeres.

Rechaza del "fantasma de la igualdad" y rescata la diferencia como posibilidad:"¿es posible pues una revolución que tenga la marca, el cuño de lo femenino sin que suponga una simple inversión de papeles?" Ella responde afirmativamente, siempre y cuando el rechazo de la cultura patriarcal se profundice hasta las últimas consecuencias, y propugna no salir de la marginalidad, rehusando "la masividad", reemplazar el pensamiento conceptual por el pensamiento mítico simbólico y oponer al orden el caos, como un elemento positivo y recuperador.
5. IMPLICANCIA DE AMBOS DISCURSOS
Empar Pineda y Celia Amorós realizaron un análisis muy lúcido y clarificador acerca de las implicancias conservadoras de la tendencia extrema de la diferencia.. También Cristine Delphy critica a esta corriente, designándola como de la "neo-femineidad", ya que no hace más que remarcar los estereotipos clásicos en la materia, y le adjudica connotaciones reaccionarias. Llevada a sus extremos, tal línea de pensamiento y de acción tendría consecuencias negativas para el feminismo, que se podrían resumir en el "abandono de la lucha". Las autoras de la corriente de la igualdad niegan la existencia de valores femeninos, y señalan como una diferencia VÁLIDA LA QUE TIENE ORIGEN EN LA OPRESIÓN.En todo caso, como sostiene Giulia Adinolfi (1980), se puede hablar de una "subcultura femenina" que surge de la marginación: "desconocemos las implicaciones sel hecho de ser macho o hombre, puesto que lo que encontramos en una sociedad jerárquica no son machos y hombres, sino justamente construcciones sociales que son los hombres y mujeres. Hablar de valores femeninos resulta peligroso, pues equivale a admitir que tienen origen en la biología, dando la razón a las tradicionales concepciones esencialistas o biologistas.
El hecho de que muchas mujeres feministas se planteen una inversión de esos valores, adjudicándoles un signo positivo a los "femeninos" como la ternura, los sentimientos, la no-violencia, etc., en contraposición a la agresividad y la competencia masculina, si no va acompañado de una universalización de aquellos valores, no hace sino reforzar una escisión social aplicando al revés la lógica patriarcal. Si bien es deseable la universalización de tales virtudes cabría preguntarse si éstas provienen de la biología, de la esencia de lo femenino, o son producto de la opresión. Si fueran valores innatos o naturales, caeríamos en un esencialismo basado en la inferioridad biológica de los hombres. Que conduciría en última instancia a la imposibilidad del cambio.
Las consecuencias de orden práctico para el movimiento feminista, que se desprenden de una y otra tendencia podían esquematizarse planteando dos caminos, a partir del rechazo de la sociedad patriarcal deshumanizada en que vivimos: si la rechazamos por ser una sociedad de opresión, lucharemos contra esa opresión para sustituirla por nuevas relaciones sociales donde desaparecerían los genéricos -el hombre y la mujer en tanto géneros- y se constituiría una sociedad de sujetos plenos, sin valores 2masculinos" y "femeninos". En cambio, si rechazamos esta sociedad por ser de "hombres", las mujeres deberíamos conservar los valores femeninos y reivindicarlos por ser "superiores", pero los hombres no tendrían acceso a ellos, lo que conduciría a las mujeres a una situación de impotencia frente a la violencia masculina, o en última salida a la fuga hacia un "continente de mujeres2 (por ej. El proyecto "ginandria" del que habla Victoria Sendón de León (1981), o el proyecto 2matria" planteado en el IV Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Texco, 1987).
De todos modos, la evolución de éstas tendencias permite hoy observar cómo desde la igualdad puede correrse el riesgo de la cooptación por el sistema si no existen objetivos y estrategias claras acerca de qué igualdad y qué poder quieren las mujeres y para qué. El simple hecho de querer participar del poder y compartirlo con el hombre no significa una profunda transformación en cuanto a las relaciones de género. Si bien constituye un paso adelante en cuanto se permite justamente una mayor apertura al "compartirlo", lo cual puede verse positivamente desde el punto de vista ético y de los principios de la Ilustración, no garantiza una absoluta igualdad para los géneros. Esto se visualiza fundamentalmente en los países de mayor desarrollo donde se dio una integración del feminismo en las instituciones políticas y sociales. En el caso español, con el actual gobierno del PSOE y de la creación del Instituto de la Mujer, se dio por un lado un avance en el sentido de impulsar desde el Estado una política de mayor igualdad hacia la mujer, pero por otro, al absorber a gran cantidad de feministas en compromisos burocráticos les quitó autonomía y poder de oposición y crítica. Esto es visualizado en forma negativa por feministas como Empar Pineda, quien cuestiona duramente esta tendencia, Judith Astalarra comparte algunas de las críticas y de manera más moderada lanza algunas propuestas para superar tal situación. Astalarra plantea que la alternativa para la integración de las mujeres en las estructuras de poder sin correr el riesgo de cooptación es contar con un fuerte movimiento feminista detrás que impulsa la candidatura de esas mujeres y ejerza una especie de control. En cuánto al feminismo de la diferencia es necesario reconocer la evolución sufrida y los importantes aportes en cuanto a la insistencia de la autonomía de las mujeres, así como la profundización del análisis de la opresión sexual. Todo el análisis que comprende la política del cuerpo, así como su idea de que la mujer constituye un sujeto revolucionario y el intento de buscar las formas específicas que tiene la mujer para actuar y participar son hallazgos de esta tendencia que constituyeron un avance para el conjunto del movimiento. Puede ser más cuestionado y dudosas las consecuencias del planteo de una "cultura" propia, de una identidad "femenina o de un lenguaje específico, por las connotaciones esencialistas que encierra, pero son un aporte también en cuanto a lo" específico" de la mujer. Lo que puede ser más criticado dentro de la tendencia de la diferencia son los planteos aislados de esa política, de modo que se debilita su receptividad por la sociedad en su conjunto, y se bloquea su articulación con otras opresiones.
Bucear en las distintas subtendencias del feminismo de la igualdad requiere relacionarlo con las líneas que se dan en general dentro del movimiento feminista (que entrecruzan tanto la opción por la igualdad como por la diferencia). Estas líneas son las del feminismo liberal, marxista (hay autoras que lo dividen entre marxistas y socialista) y radical, (N. Chinchilla 1985). Puede ser motivo de futuras investigaciones indagar la relación de cada una de las tendencias del Movimiento Feminista con las premisas de la igualdad o la diferencia. Desde luego que esto tiene estrecha relación con las actitudes frente al poder y la organización. Las feministas liberales, socialistas y marxistas se enrolan dentro de la igualdad, pues tienen una alternativa de poder (aunque cada corriente entiende a esa igualdad de modo muy distinto).En cambio las feministas radicales se dividen en esta cuestión.

Las radicales materialistas (como el grupo que lidera Christine Delphy en Francia, algunas feministas norteamericanas y el de Lidia Falcón en España ) se plantean la lucha por la igualdad, en tanto otras tendencias radicales están por la diferencia. En general estas últimas optan por posturas más marginales y de rechazo a todo tipo de organización. Finalizando podemos decir que estas corrientes, aunque no se explicitaran claramente, y aunque a veces carezcan de objetivos claros, también están presentes en América Latina y tuvieron su expresión en los encuentros feministas de Brasil y de México.

En nuestro continente se dan fenómenos particulares como los de la masividad y heterogeneidad del movimiento de mujeres que si bien comparte algunas cuestiones del Movimiento Feminista no se identifican totalmente con este. Esto otorga características especiales a ser tenidas en cuenta, ya que los grupos declarados feministas, que tienen un basamento teórico y una militancia autónoma son muy reducidos en comparación a ese movimiento de mujeres. Es preocupación central dentro del movimiento feminista latinoamericano, hoy encontrar vías de diálogo y articulación entre ambos movimientos. Se observa un temor generalizado de los grupos feministas a la falta de conciencia de muchas mujeres del movimiento más amplio y a una posible cooptación del mismo por el sistema y las ideas dominantes. Esto que sin duda tiene bases reales, y que requiere de dosis importante de imaginación de las feministas por liderar esos movimientos, es visualizado de modo muy diferente por lo que denominó las tendencias de la igualdad y las diferencias. Creo que el nudo gordiano para detectar las inclinaciones hacia las tendencias que nos ocupan en este trabajo de los distintos grupos feministas latinoamericanos pasan justamente por su actitud frente a lo que se dió en llamar "Movimiento de Mujeres".

En el Encuentro Feminista de Bertioga al feminismo de la diferencia se manifestó en actitudes de rechazo a la discusión política y a todo intento de organización, con actitudes del franco boicot al negarse a leer los comentarios críticos de algunos talleres. Hubo una excesiva exaltación del lenguaje de lo corporal, una negación a observar las diferencias que existen también entre las mujeres (de clase, raza, sexo, cultura, etc.). Y fundamentalmente, una excesiva" defensa" hacia esos grupos de mujeres de movimientos denominados populares que planteaban la doble militancia, y a articular formas de diálogo y relación entre las luchas de los movimientos de mujeres y el movimiento feminista. En ese III Encuentro latinoamericano se puede decir que triunfaron esas tendencias no explicitadas de la diferencia, ya que no se permitió efectuar ningún documento de conclusiones y no prosperaron las formas de organización planteadas por algunos talleres críticos a esta visión. Aunque hubo una oposición de diversos grupos, la falta de coordinación previa impidió explicitar las críticas y diferencias a la comisión organizadora. En Taxco, en cambio, aunque existe un predominio de la línea de la "diferencia" en las integrantes de la Comisión organizadora del IV Encuentro, se observaron resultados inversos. El irrumpir masivo de cantidad de mujeres no provenientes de grupos feministas militantes, sino del seno de movimiento de mujeres organizadas ya sea de partidos políticos, sindicatos, barriales, de pobladoras chilenas, activistas revolucionarias nicaragüenses, etc. creó enorme malestar en ciertos grupos feministas.

Si bien la dificultad de encontrar puntos en común era evidente y real, la alternativa de los grupos de la diferenciase observó en forma clara. La solución para el futuro era hacer dos encuentros separados, por un lado el de las feministas "puras" y por otro el del movimiento de mujeres más amplio. Sin duda no puede desconocerse esta realidad del continente, y la solución no pasa (según mi entender) por negar el problema sino asumirlo. El grupo "La Revuelta" de México (claramente definido por la diferencia) y algunas otras feministas que lo apoyaron fueron las que encabezaron la postura de los encuentros separados. Otras corrientes extremas de esta tendencia se pronunciaron por el (no a la masividad" y por "construir una isla de mujeres"(el mencionado "proyecto matria") de la cual los varones quedarían excluidos. Frente a estas actitudes la mayoría del movimiento feminista y de mujeres se pronunció por un no rotundo. La realidad latinoamericano requería un especial desafío y en el futuro lo importante era encontrar las formas de articulación y de diálogo, era necesario mantener la unidad y buscar caminos en común. Quienes se expresaron por esta vía, sin negar las dificultades y los miedos a ser absorbidas por ese movimiento masivo y perder de vista la autonomía, eran las que se inclinaban por la igualdad.

En América Latina el feminismo de la diferencia (aunque no se asuma como tal) se expresa en evitar la organización y estrategias de funcionamiento y en resolver mediante el aislamiento la posible articulación con un movimiento más amplio. Sería interesante indagar en futuros trabajos, artículos en los que se expresan estas posturas. Desde luego que en el documento final presentado a la prensa por diez conocidas feministas latinoamericanas en México la concepción que prevalece es la de la igualdad, pudiéndose leer en las críticas realizadas a formas de actuar dentro del feminismo que ellas se dirigen a grupos de la diferencia(9).

Premios a la Investigación "Mujeres y Ciudad"

El Centro Eurolatinoamericano de Formación Política "Mujeres y Ciudad" abre la convocatoria de Premios a la Investigación "Mujeres y Ciudad".
Su objetivo es promover el conocimiento a través del análisis teórico y práctico de experiencias que aporten elementos importantes para la incorporación de la perspectiva de género en las agendas políticas, así como para la mejora de las condiciones de la participación de las mujeres en los ámbitos de decisión política locales en el espacio eurolatinoamericano.

Las solicitudes deberán presentarse antes del 30 de septiembre de 2007, las Bases y Condiciones de presentación de las solicitudes y la planilla de inscripción se encuentran en http://urbal.diba.cat/mujeresyciudad/noticia4.htm

Más información en http://www.diba.es/urbal12/

PENSAR LA CIUDAD: MIRADAS Y DESAFÍOS A LA REALIDAD LATINOAMERICANA

XXX ENCUENTRO Red Nacional de Investigación Urbana

17, 18 y 19 de octubre de 2007. Ciudad de Metepec, Estado de México

http://www.enc30.rniu.buap.mx/

El programa del encuentro está disponible en

http://www.enc30.rniu.buap.mx/programa_XXX.pdf

El día 19 de Octubre se presenta la mesa de GÉNERO Y CIUDAD

VI BIAU Lisboa 08 Mujeres arquitectas y urbanistas iberoamericanas

Primera muestra y concurso de ideas en red

Habrá un premio de 3.000 euros y hasta tres menciones de 1.000 euros cada una

Inscripciones del 25 de Septiembre al 25 de Octubre 2007

Las bases y la ficha de inscripción se encuentran disponibles en el espacio de trabajo:http://www.generourban.org/vi-biau/

Coordinadora del concurso: Carolina Mojica carolinamojica_vibiau@yahoo.com.mx

19 de septiembre de 2007

16 DÍAS DE ACTIVISMO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Exigiendo la Implementación, Enfrentando los Obstáculos: Eliminar la Violencia Contra las Mujeres

Del 25 de noviembre al 10 de diciembre 2007

Desde 1991, la Campaña de los 16 Días ha logrado visibilizar la violencia de género y sus efectos sobre las mujeres a nivel global.
Cada año, miles de activistas de todas partes del mundo utilizan la campaña para avanzar su trabajo y terminar con la violencia contra las mujeres.
La campaña ha celebrado las victorias de los movimientos de los derechos de las mujeres, ha cuestionado las políticas y prácticas que permiten que las mujeres sean el centro de actos de violencia, ha hecho un llamado para la protección de las y los defensores de los derechos de las mujeres y ha exigido la rendición de cuentas del estado, incluyendo su compromiso para reconocer y actuar contra todas las formas de violencia contra las mujeres siendo un abuso a los derechos humanos de las mujeres.

Aún perduran los retos que dificultan la eficacia del trabajo activistas y organizaciones sobre la violencia en contra las mujeres. Hemos escogido algunos para llamar la atención sobre ellos:
  1. Exigir y asegurar suficiente financiamiento para el trabajo sobre la violencia contra las mujeres
  2. Exigir una mejor rendición de cuentas y compromiso político del estado para prevenir y castigar todas las formas de violencia contra las mujeres en práctica y no únicamente en palabras
  3. Incrementar la sensibilización del impacto de la violencia contra las mujeres, incluyendo medidas dirigidas hacia hombres y niños para que ya no infligen violencia
  4. Evaluar el impacto y la eficacia del trabajo para prevenir la violencia contra las mujeres
  5. Asegurar en su trabajo un espacio para cabildeo y la defensa de las/los defensores de los derechos de las mujeres para terminar con la violencia de género.

La campaña de los 16 Días de activismo se dedica este año a enfrentar estos retos y obstáculos con el fin de lograr los resultados esperados para terminar con la violencia contra las mujeres.

¡Más informaciones pueden ser encontradas en el kit de este año, incluyendo una hoja de hechos e informaciones relevantes para la campaña!

18 de septiembre de 2007

UN LABORATORIO PROPIO: IV CICLO DE ACTIVIDADES

Aula interdisciplinar ISABEL TORRES de estudios de las mujeres y del género

LOS PROCESOS DE GLOBALIZACION: DESAFIOS PARA EL CONOCIMIENTO Y LA ACCION. Conferencia de clausura del curso universitario de especialización en igualdad de genero y politicas publicas. Ponente: Virginia Maqueira d´Angelo. Universidad Autónoma de Madrid y Universidad Internacional Menéndez Pelayo

Lugar: Salón de grados de la Facultad de Derecho. Avd de los Castros s/n Santander

Fecha: jueves 20 de septiembre a las 19:00 horas

VIOLENCIA SIMBOLICA DE GENERO: FEMINISMO Y DERECHAS CATOLICAS EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XX. II Premio de Investigación ISABEL TORRES en estudios de las mujeres y del género. Ponente: Rebeca Arce Pinedo. Universidad de Cantabria.

Lugar: Sala Fray Antonio de Guevara, Paraninfo Universitario, c/ Sevilla s/n Santander

Fecha: jueves 8 de noviembre a las 19:00 horas

LIBRO: CIUDADES PARA CONVIVIR, SIN VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES
Ana Falú y Olga Segovia
Ed. SUR, UNIFEM, AECI, Red Mujer y Hábitat de América Latina
Santiago de Chile, 2007

El libro recoge las intervenciones del Seminario Internacional "Ciudades sin violencia para las mujeres, ciudades seguras para todas y todos", realizado en Santiago de Chile en agosto de 2006, en el marco del Programa Regional "Ciudades seguras: violencia contra las mujeres y políticas públicas", Unifem / AECI. La publicación presenta distintos avances en la discusión y debate sobre la violencia urbana vista desde una perspectiva de género, a la vez que plantea enfoques y estrategias, con el objetivo de contribuir al diálogo político y técnico entre distintos actores de instancias gubernamentales y sociedad civil sobre esta problemática. Ponencias y comentarios de: Mariana Alonso, Analía Aucía, Jennifer Becerra, Fernando Carrión, Carmen de la Cruz, María Jennie Dador Tozzini, Lucía Dammert, Ana Falú, Ivonne Fernández, Eugenio Lahera, Claudia Laub, Alejandra Massolo, Justo Pastor Mellado, Patricia Morey, José Olavarría, Enrique Oviedo, Patricia Provoste, Nieves Rico, Olga Segovia, Dominique Serrano, Andreina Torres, Teresa Valdés, Paloma Villalobos. Fotografía de portada de Guillermo Román Court.
DESCARGAS:

17 de septiembre de 2007


PREPROGRAMA DE ACTOS PARA LA CONVOCATORIA DE HOMBRES CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA 2007 .

La nueva convocatorias de actos contra la violencia machista en Sevilla, que el Foro de Hombres por la Igualdad propone para el año 2007, se organizará en el marco de un convenio de colaboración con el Área de Políticas de Igualdad y Ciudadanía y como acto inicial de una campaña de Hombres contra la violencia machista puesta en marcha en todo el estado por una red de grupos de hombres por la Igualdad con el apoyo de la Delegación Especial del Gobierno para la erradicación de la violencia hacia las mujeres.

Los actos se celebraran los próximos 20 y 21 de octubre y tienen previstas las siguientes actividades:
Sábado 20 de octubre de 2007.

12:00 Encuentro de Hombres por la Igualdad: Perspectivas de un movimiento emergente.

Encuentro de los miembros de los grupos de hombres que participan en la campaña estatal para intercambiar experiencias y reflexionar sobre las perspectivas del movimiento de hombres por la igualdad.
Entre los participantes se invitarán a un grupo de miembros históricos del movimiento de hombres en España.

14:00 Picnic por la Igualdad.

Comida de confraternación, espacio de contacto, tiempo de hacer amigos.

18:00 Foro de Hombres contra la violencia machista:
¿Qué podemos hacer los hombres contra la violencia hacia las mujeres?

Este foro es un espacio de participación ciudadana en el que rompamos un silencio contra la violencia machista que a los hombres nos hace especialmente cómplices. No pretendemos hacer discursos o promover debates que pueden tener su sitio en otras ocasiones. Se trata de una convocatoria para decir “palabras contra la violencia machista”, palabras contra un silencio que nos hace cómplices, palabras de compromiso personal, palabras de compromiso colectivo que sirvan para movilizar el a más hombres dispuestos a sumarse al movimiento por la igualdad y contra la violencia machista que iniciaron las mujeres.

18:00-18:30 Bienvenida:
En sustitución de la tradicional inauguración, se les pedirá a los representantes oficiales de las distintas administraciones participantes que lean uno de los textos del Premio Nóbel José Saramago que se editarán para la ocasión y digan unas breves palabras personales. Un presentador del Foro explicará el programa de actos previstos.

Presentador del Foro de Hombre por la Igualdad
Representantes oficiales


18:30-20:30 Palabras contra la violencia machista

En torno a este eje se habilitarán diferentes espacios donde quienes participen podrán realizar diferentes actividades para expresar su rechazo a la violencia machista: Paneles de reflexión; presentación de audiovisuales y cortometrajes; Rincones de debate. Tendremos un taller de pancartas y eslóganes para la manifestación del día siguiente. Habrá un set preparado para que quienes quieran lean un texto de Saramago y diga sus palabras personales, sumándose así a una campaña nacional contra la violencia machista que recorrerá diferentes partes del Estado. Los diferentes grupos y entidades que apoyen esta campaña podrán hacer sus propuestas de actividades y tener su propio espacio.

20:30 Palabras de José Saramago y Entrega del Premio Hombre por la Igualdad 2007.

El Premio Hombre por la Igualdad fue creado el año pasado por el Foro de Hombres por la Igualdad como reconocimiento a hombres que han destacado por su compromiso con la Igualdad y contra la violencia de Género. El premio es otorgado por una comisión paritaria integrada por personas con una reconocido prestigio feminista. Lo entregará el premio Nobel José Saramago, si las circunstancias no lo impiden.

10 de septiembre de 2007

Entrevista: Iciar Bollain


Icíar Bollaín se fijó en una profesión que cada está más de moda, es rentable y en la que las mujeres no sólo no tienen problemas para destacar, sino que sus actitudes las hace muy válidas para ser detectives privados, para seguir entendiendo al ser humano.


Y este emergente oficio le sirvió para armar la que es su cuarta película como directora, 'Mataharis', la historia de tres féminas de tres edades y en tres momentos vitales distintos con la que compite de nuevo por la Concha de Oro en San Sebastián.


Premiada por el certamen vasco por su anterior filme, el célebre y reconocido drama 'Te doy mis ojos', la directora, guionista y actriz madrileña avisa que sus 'Mataharis', interpretadas por Nawja Nimri, María Vázquez y Nuria González, son «domésticas», con lo que desmonta la imagen de las películas norteamericanas.


«El que espere ver cine negro se encontrará con historias de parejas, de las relaciones entre hombres y mujeres, y de algo tan fuerte y tan frágil como la confianza», apunta.


-¿Qué espera del Festival de San Sebastián 2007?-Salir airosa. No me fío nada. Es duro porque es una competición. Mi deseo es que guste, que la crítica no nos maltrate y que se promocione para su estreno -se presenta al público el 28 de septiembre-. Y si pasa algo más... Pues maravilloso, pero no me quita el sueño.


- Pero, ¿qué sensación tiene?- Buena. El otro día hubo un pase para los académicos y también fue todo el equipo y me quedé muy tranquila porque se recibió bien.


-Este año compite con Gracia Querejeta, cineasta que también ha sido galardonada en el Festival, donde concursa con una historia de mujeres, 'Siete meses de billar francés'. `Menuda casualidad!.-Es gracioso porque siempre nos quejamos de que no se ve cine de y con mujeres en los festivales y en San Sebastián hay varias, no estamos sólo Gracia y yo. Ojalá no sea una excepción porque esto demuestra que las historias de chicas también interesan.


-¿Conoce al resto de sus rivales?-Algo he leído. Me enorgullece estar en un concurso tan bueno y con unos compañeros tan 'heavies'.


- 'Mataharis' salió de una noticia que leyó sobre una agencia de detectives en China que funcionaba muy bien y en la que sólo trabajaban mujeres.- Sí. Es que las chicas pasan más desapercibidas, son muy observadoras y tienen mucha paciencia. Empezamos a investigar en España y vimos que había profesionales muy buenas. Pero de lo que habla la película es de la confianza, de la falta de comunicación en la pareja, de hasta donde somos capaces de llegar para ganarnos un sueldo...


-Sus 'Mataharis' están en tres momentos vitales.- Sí. María Vázquez -'La noche del hermano'- es la más joven, está muy ilusionada con lo que hace, pero cuando se enamora del hombre al que tiene que espirar pues se plantea lo que está haciendo para ganarse la vida. El personaje que hace Najwa Nimri acaba de tener a su segundo hijo y está trabajándose su matrimonio para que no le pase lo mismo que a la detective más madura que hace Nuria González -'Los Serrano'-, que vive el desamor con su pareja.


-Cada vez hay más personas que contratan a detectives privados.-Muchas más de lo que creemos. Después de hacer la película me he dado cuenta de lo mucho que nos fiamos de la imagen, pero, a veces, lo que vemos, no es verdad. Y esto también vale para el cine porque hay filmes en los que parece que el contenido se ha pasado de moda, el valor está en la imagen.


- 'Mataharis' tiene un tono muy realista.-Es que lo que cuenta es cotidiano. Son historias pequeñas en las que no te puedes despistar porque si tiras a la comedia y haces risa de ese desgaste cotidiano, pues se banaliza. Durante el rodaje me he sentido segura, he probado cosas y me he permitido equivocarme.


- Usted confesó que el fenómeno de 'Te doy mis ojos' le arrasó y que 'Mataharis' ha sido un ejercicio para alejarse de ese filme.-Estuve tentada de volver a tener a Laia Marull y Luis Tossar, pero quería hacer algo distinto. Con el guión me bloqueé, nada me valía, hasta que dejé de pensar en 'Te doy...' y recuperé el espíritu de mi ópera prima -'Hola ¿estás sola?'-. No me podía quedar con ese peso.


-Eso es por las expectativas que crea su nuevo trabajo.-Por una parte está bien porque hay un público que espera lo que haces, pero al cine hay que ir receptivo, sin expectativas. Por ejemplo, los detectives privados en España no son, todavía, un colectivo muy conocido, y esto juega a mi favor porque, al saber poquito, el espectador va ir fresco al cine.


-'Te doy mis ojos' abrió un debate sobre el maltrato, ¿qué le gustaría que pasara con 'Mataharis'?- Este no es un tema tan potente como el de 'Te doy...', pero sí me gustaría que removiera uno de los asuntos que toca: la conciliación entre la vida familiar y profesional.


- ¿Cuándo retomará su carrera de actriz?-Después de hacer varios capítulos de 'Cuéntame cómo pasó' me salieron trabajos en cine y teatro, pero estaba embarazada -su tercer hijo nació el pasado junio-. Mi plan más inmediato es ponerme a escribir. Volveré a sacar una historia que lleva tiempo en el cajón y que intenta responder a la pregunta qué hacemos con los viejos.
El diario montañes, 10 de septiembre de 2007

Fuente de la foto: www.noticiasdegipuzkoa.com/